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Salud

Cuidado al usar demasiado el teléfono móvil

¿Sabías que si usas demasiado el teléfono móvil estás sometiéndote a radiación electromagnética que puede provocarte ciertos padecimientos y aumentar el riesgo de padecer cáncer?

El director del Instituto de Cáncer de la Universidad de Pittsburgh (EEUU), Dr. Ronald Herberman, ha señalado recientemente que el uso frecuente del teléfono móvil a largo plazo puede ser nefasto para la salud debido a la radiación que emite, y se sospecha que el riesgo es mayor en los niños.

Aunque todavía no hay datos concluyentes sobre sus efectos biológicos, el Dr. Herberman asegura que mientras continúan las investigaciones "deberíamos reducir la exposición de nuestro cerebro a estas radiaciones".

Por esta razón, se recomienda que se use el teléfono lo más lejos posible del cuerpo, de preferencia con el accesorio de "manos libres", usando el altavoz o a través de mensajes escritos, ya que, según indican los investigadores, la radiación se reduce un 75 por ciento a una distancia de cinco centímetros, también se recomienda disminuir el tiempo de las conversaciones y, por supuesto, evitar que los niños lo utilicen, salvo en casos de emergencia.

Entre que son peras o son manzanas, no nos cuesta nada alejar el teléfono un poco, ¿no crees? ¡Más vale prevenir!...

¿Tienes sobrepeso y no comes demasiado?

Si tienes sobrepeso y sientes que no comes mucho, probablemente estás comiendo de más sin darte cuenta o no estés eligiendo adecuadamente tus alimentos.

En estos casos es muy conveniente anotar todo, absolutamente todo, lo que comes durante al menos una semana. De esta manera podrás darte cuenta de tus hábitos alimenticios y descubrir qué es lo que te está haciendo engordar.

Es importante anotar: lo que comes, la cantidad, la hora en que lo haces y de preferencia escribir cómo te sientes y la situación al momento de comer: si estás muy hambriento/a, nervioso/a, solo/a o con amigos/as, etc. No debes olvidar anotar cuántos puñitos de cacahuates comes durante la botana de la fiesta o en el antro, los restos de galletita partida o de sandwich que dejaron tus hijos, ni el chocolate que tenías olvidado en el coche y que aprovechaste para comértelo durante un semáforo en rojo...

Es un poco latoso, pero sólo es por una semana y vale mucho la pena; verás la sorpresa que te llevarás al darte cuenta de todo lo que consumes sin darte cuenta y en qué estado emocional lo haces.

Es imposible cambiar si no nos damos cuenta de nuestros actos, pero al hacer consciencia de nuestros hábitos entonces podemos modificarlos. De esta manera podrás evitar las situaciones en las que consumes más alimentos y verás cómo dejarás de comer lo que no necesitas mucho más fácilmente.

¡Quítate los lentes del NO PUEDO!

Si a veces te sientes fracasado, que todo te sale mal, que no encuentras solución a tu situación o que la vida no vale nada... simplemente es que tienes puestos los lentes del "NO PUEDO".

¡La buena noticia es que puedes quitártelos mágicamente, cuando tú quieras,
si vuelves a intentar lo que deseas, pero de una manera diferente!

¡Y ya lo has hecho muchísimas veces, te lo aseguro!

Fracasar no es un estado fijo del cual no puedas moverte, es simplemente una sensación ante una acción en la que no has tenido éxito todavía. Sólo te indica que debes buscar una manera diferente de actuar, y ni siquiera tienes que sentir esa sensación tan desagradable, puedes ver esa misma situación como un aprendizaje de "lo que no hay que hacer para lograr lo que deseas".

¿Recuerdas cuando aprendiste a andar en bicicleta?

Cierra tus ojos por un momento y recuerda cómo era esa sensación de no poder encontrar el equilibrio, cómo sentías que no lo lograrías nunca y lo difícil que te parecía... ¿Ya recordaste esa sensación? ¿Puedes recordar en qué parte de tu cuerpo sentías ese miedo de caer y lastimarte, cómo era ese miedo, qué olores había en ese recuerdo, qué temperatura, si estabas solo/a o acompañado/a, puedes recordar el lugar en el que te encontrabas?...

Hoy no. Me duele la cabeza..., y la sexualidad femenina...

¿Por qué la mayoría de los hombres se quejan de que las mujeres no queremos tener relaciones sexuales tanto como ellos? Hasta son famosas frases como "Me duele la cabeza" o "Estoy cansada" ...

De acuerdo a la Dra. Danièle Flaumenbaum, nuestra sexualidad tiene su origen en el clima emocional y afectivo de nuestras familias y, sin darnos cuenta, cargamos todavía -por muy liberales que parezcamos- con gran cantidad de prohibiciones y miedos heredados.

Además, existe una energía muy poderosa que puede tomar la delantera en este encuentro sexual: nuestra energía maternal, la cual nos hace comportarnos con nuestro hombre como si fuera nuestro hijo. Y como las madres son nuestro primer objeto de amor incondicional (para hombres y mujeres), es muy fácil para ambos caer en este juego de amor entre dos.

En ciertos momentos a ellos esto les conviene (cuando se trata de atenderlos, por ejemplo), pero durante las relaciones sexuales a nosotras nos hace sentir -inconscientemente, por supuesto- ¡realmente muy incómodas!

Es sumamente importante que nos demos cuenta de que el amor maternal que sentimos no es suficiente para vivir plenamente nuestra vida de mujeres adultas ni para el buen funcionamiento de nuestra pareja.

Debemos descubrir profundamente nuestro placer como mujeres y reconocer la energía que invade nuestro cuerpo y nos revitaliza durante el encuentro sexual con nuestra pareja.

El amor adulto debe vivir plenamente su sexualidad y festejar el encuentro de los sexos... Y eso, ¡realmente vale la pena aprender!

¿Qué esperan nuestros hijos de nosotros?

Ya sabemos lo que nosotros esperamos de nuestros hijos: que estudien, que sean responsables, educados, honestos, obedientes, exitosos, felices... ¡y seguramente muchas cosas más!...

¿Pero sabemos lo que ellos esperan de nosotros? ¿Se los hemos preguntado?...



Por si no lo hemos hecho, existe una encuesta realizada a muchos jóvenes en donde responden que ellos esperan de sus padres lo siguiente:

1.- COMPRENSIÓN.- A veces nuestros padres no se dan cuenta que los hijos podemos estar cansados, que estudiar no nos resulta tan fácil o que somos diferentes a ellos. No nos tienen paciencia.

2.- RESPETO.- Los papás muchas veces no respetan nuestras decisiones, opiniones, preferencias ni nuestra privacidad; tenemos derecho a guardar secretos, a tener nuestros propios sueños y metas, aunque sean distintos a los de ellos. Nos gustaría que nos aceptaran como somos y que no amenacen todo el tiempo con castigarnos por cualquier cosa.

3.- APOYO.- Quizá no se den cuenta de que necesitamos de su apoyo, pero no para ser guiados a donde ellos quieren que vayamos sino para que nos ayuden a lograr lo que queremos hacer. Que nos apoyen en lo que elijamos: carrera, novia/o, amigos... ¡Generalmente se la pasan comparándonos con otras personas!

Las maravillas del agua oxigenada

El agua oxigenada es un componente activo muy económico que puede ser de gran utilidad en el hogar.

En una solución al 3%, es uno de los desinfectantes más potentes que existen y cada vez se utiliza más como blanqueador en industrias, sustituyendo muchas veces al cloro. Es necesario conservarla fuera de la luz y usarla con precaución ya que a pesar de no ser una sustancia peligrosa en su uso externo, NO debe ser ingerida.

Entre sus múltiples usos se encuentran:
  • Como blanqueador de ropa con manchas difíciles, como la sangre, sin que decolore la tela, y como desinfectante de ropa de personas enfermas (toallas, pañuelos, sábanas, etc.). Debe dejarse la ropa en remojo con el agua oxigenada antes de su lavado normal.
  • Como desinfectante de piel y tejidos en caso de heridas; evita la infección, promueve la coagulación de la sangre y ayuda a cicatrizar la herida.
  • Como desinfectante de boca, utilizando una cucharada para hacer gárgaras y eliminándola tras algunos minutos. Ayuda además a blanquear los dientes.
  • Para conservar los cepillos de dientes libres de bacterias se pueden dejar remojando un rato en una solución de agua oxigenada.

Ejercicio de Perdón

Imagina que caminas con una mochila en la que vas recogiendo y guardando algunas experiencias importantes elegidas por ti. Los momentos positivos son muy ligeros, pero los negativos son muy muy pesados...

Cierra tus ojos y visualízate cargando tu mochila y caminando por la vida... ¿Qué tan ligera o tan pesada está? ¿Caminas cómodamente con ella? ¿Sientes ganas de correr y saltar, o más bien sientes tu mochila como una gran carga? ¿Cómo la sostienes: en el hombro, en la mano, o la sientes tan pesada que quizá la estés arrastrando? ¿Tienes tiempo de apreciar el paisaje?¿Cómo es: lindo, arbolado, desértico? ¿Puedes percibir la temperatura, el olor...? ¿Vas acompañado/a, o más bien vas solo/a?

Ahora te detienes y te sientas en el camino... Decides mirar en el interior de tu mochila lo que has guardado a lo largo de tu vida. Vas sacando poco a poco todo lo que has ido guardando... ¿Qué forma tienen? ¿Cuánto pesan? ¿Qué recuerdos o situaciones son realmente necesarios para continuar tu viaje?

Descubres que has venido cargando un gran peso de experiencias y recuerdos que ya no te son útiles aunque quizá lo fueron en su momento, así que decides dejarlos en el camino y conservar solamente los que son ligeros y todavía te sirven.

Después de vaciar tu mochila y quitarte ese peso innecesario sigue tu camino. Percibe cómo se siente tu cuerpo sin esa carga, cómo están tus hombros, tu cuello, tu espalda, tus piernas, tus pies...; observa el paisaje a tu alrededor, percibe su olor, escucha los sonidos que te rodean... y, conservando esa agradable sensación de bienestar, cuando tú quieras, abre tus ojos.

¿Vives en el pasado, en el presente o en el futuro?

Hay quienes viven pensando todo el tiempo en el pasado: su conversación gira alrededor de lo que le sucedió cuando era chico/a, o joven, o lo que pasó hace unos días... Muchas veces esas personas enfocan su atención en lo bueno que era antes y lo mal que es ahora, o bien en lo triste de su infancia... Estas personas pueden sentirse nostálgicas o tristes e incluso algunas llegar a sentirse deprimidas...

Las personas que enfocan su atención en el futuro muchas veces viven angustiadas, con incertidumbre y miedo de lo que puede llegar a pasarles...

Las personas que viven en el presente pueden llegar a sentirse agobiadas por el estrés y los problemas de la vida cotidiana...

Pero existe otra posibilidad: vivir a través del tiempo.

Es decir, recordar el pasado para aprovechar todo lo que hemos aprendido a lo largo de nuestras experiencias, tener presente el futuro para tener una dirección hacia la cual enfocar nuestros esfuerzos, y vivir plenamente la situación en la que nos encontramos actualmente, sin resentimientos pasados ni miedos futuros...

¿Tú en qué tiempo vives?

¿Será que la vida venga del Espacio?

¿Saben que un grupo de científicos del Imperial College de Londres encontró recientemente uracil y xantina en un meteorito que cayó cerca de la ciudad australiana de Murchison el 29 de septiembre de 1969?

El uracil y la xantina son bloques de construcción que forman parte de los ingredientes genéticos esenciales de todas las formas conocidas de vida: el ADN y el ARN, los cuales ayudan a almacenar y transmitir información genética de una generación a otra.

Es la primera vez que se descubren indicios de compuestos extraterrestres que se pueden utilizar para producir genes (aunque anteriormente ya se han hallado moléculas orgánicas como azúcares y aminoácidos).

El profesor Mark Sephton, del Imperial College de Londres indicó que "No es el rompecabezas completo que explique el origen de la vida, pero sí parcial. Este descubrimiento agrega peso a la idea de que los bloques de construcción de la vida vinieron del espacio".

El origen de la vida es uno de los mayores misterios por resolver en la ciencia y este descubrimiento permite el planteamiento de la posibilidad de que la vida en la Tierra se haya originado con ayuda de moléculas extraterrestres llegadas del espacio hace más de 3 mil 600 millones de años.

(El estudio fue publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters).

Celebra cada día, un día nuevo

¡Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde creencias limitantes y viejas actitudes!, no importa si se trata de una nueva pareja, un cambio de ciudad, un año nuevo o nuevos amigos...

Por un lado, podemos aferrarnos a las creencias limitantes que aprendimos en el pasado y que nos hacen tener las mismas actitudes y cometer una y otra vez los mismos errores; esto hace que nuestras experiencias parecieran repetirse y que cada día nos resulte igual al anterior...

Pero, por otro lado, en nuestro pasado también tuvimos importantísimos aprendizajes que a veces olvidamos y que nos permitieron sobrevivir. Podemos encontrar en nuestra infancia herramientas que nos permiten vivir cada día como un día nuevo, lleno de experiencias importantes.

Al nacer, pasamos de un estado en el que todo se nos daba (dentro del vientre materno) a un lugar en el que aprendimos poco a poco a hacernos cargo de nosotros mismos: aprendimos a pedir nuestro alimento, a respirar con nuestros propios pulmones, a comunicarnos con los demás, a pedir ayuda, a levantarnos mil veces cuando nos caíamos al empezar a caminar y no perder la fe en que lo lograríamos, a disfrutar cada logro por pequeño que fuera, a ser independientes, e incluso a ayudar a los demás...

No vinimos a recibir la aprobación de los demás ni a "matar el tiempo", vinimos a aprender y a disfrutar cada momento, cada experiencia, en donde estemos, con quien estemos... No existe una forma única de hacer las cosas, ¡hay miles!, escoge la que hoy te sirva más.

La sensibilidad y la creatividad con que naciste se encuentran dentro de ti, así que descubre e inventa tu vida, y celebra, cada día, ¡un día nuevo!

Aprende a perdonar...

Perdonar no significa estar de acuerdo con lo que pasó, ni quitarle la importancia a la situación, ni darle la razón a alguien que te lastimó... simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que te causan tristeza, dolor, enojo o rencor, y que pueden llevarte a sentimientos aún más destructivos como el odio o la venganza.

Es necesario reconocer que quizá hayas mal-interpretado la intención de la persona y sobretodo que sanes tus heridas que siguen abiertas (y que sólo a ti te lastiman), para ello debes transformar en acciones positivas toda la energía que estás poniendo en tu rencor.

Puedes empezar por cambiar poco a poquito lo "más fácil": evitar acciones negativas hacia los demás, utilizar un lenguaje positivo, tener una mejor alimentación, hacer ejercicio, tratarte a ti mismo/a (y a los demás) con cariño... Verás que después, de manera automática, tu cuerpo responderá sintiéndose más cómodo, más sano, y en ese momento empezarás a cambiar algo más sutil: tus pensamientos, tus sentimientos y tus emociones...

Me dijeron cuál es el secreto para una vida sana y feliz, y quisiera compartírtelo:

Aumentar todo lo positivo y reducir todo lo negativo.

No está tan difícil... ¿o sí?

¡Libérate de tus rencores!

A la mayoría de la gente le cuesta trabajo perdonar a los demás, vive resentida y enojada con ciertas personas, ¡incluso si ellas ni siquiera lo saben!

¡¿A quién crees que le haga más daño el rencor: a quien lo siente o a quien está dirigido?!

Efectivamente, la persona que está enojada es la que sufre, la que puede perder la confianza, aislarse, e incluso llegar a enfermarse...

Y lo que pasó, pasó, así que no hay forma de cambiar esa situación... sin embargo es importante analizar un poquito: ¿qué fue exactamente lo que nos molestó?...

La mayoría de las veces no es la situación en sí la que nos molesta, sino la INTENCIÓN de la persona... pero... ¿realmente sabemos cuál fue su intención? ¿No estaremos CREYENDO o INTERPRETANDO su intención? ¿Conocemos realmente lo que le estaba pasando en su vida, lo que estaba sintiendo...?

Perdonar nos quita un gran peso (innecesario) que cargamos y llevamos a todas partes...
Perdonar nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo...

Sufres inevitablemente o innecesariamente?

Podríamos primero preguntarnos ¿qué es el sufrimiento? Y, de acuerdo a los más antiguos filósofos y teóricos, podríamos responder que el sufrimiento es el padecimiento vinculado con la pretensión de poseer por completo algo que está sujeto a cambio o la privación del mismo.

El sufrimiento reduce la capacidad de actuar y puede incuso llegar a producir dolores o síntomas físicos. Sin embargo es importante destacar que existen diferentes tipos de sufrimiento:

1) Sufrimientos innecesarios o evitables.
2) Sufrimientos inevitables o necesarios.

El sufrimiento innecesario es aquel que sentimos por situaciones que podríamos evitar con nuestras decisiones. De esta manera, es innecesario tener lástima de uno mismo, sentirse víctima y guardar resentimientos, rencores o ira; éstos sólo nos producen amargura, ansiedad o egoísmo que tratamos de justificar a través del mismo sufrimiento.

Cómo cambiar nuestro cerebro

Para cambiar nuestro cerebro debemos empezar por eliminar los estados emocionales destructivos: culpa, vergüenza, sensación de no merecer o de no valer, etc.

Debemos hacernos los siguientes tipos de preguntas para saber quién queremos ser:
- ¿Qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa para no cambiar?
- ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo/a?
- ¿Qué puedo cambiar de mí mismo/a para ser mejor persona?
- ¿A qué personaje de la historia admiro y qué quiero emular?

Pero saber quién queremos ser no es suficiente para cambiar nuestro cableado cerebral: Debemos modificar nuestro comportamiento para tener nuevas experiencias y poder crear nuevas emociones.

El conocimiento es para la mente y la experiencia es para el cuerpo.

Nuestros pensamientos se convierten en materia

Nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia.

Es lo que dice Dr. Joe Dispenza, investigador que ha basado sus estudios en la más pura vanguardia científica; y lo dice después de entrevistar a cientos de pacientes con enfermedades incurables (tumores malignos, enfermedades cardiacas, diabetes, alteraciones genéticas, etc.) cuyo cuerpo se regeneró por sí solo sin la ayuda de intervención médica convencional (cirugía o fármacos); él afirma que esos individuos se curaron gracias a que lograron cambiar la arquitectura neurológica de su cerebro.

Todas esas personas que tuvieron una remisión espontánea compartían cuatro cualidades específicas:
  1. - Todas creyeron y aceptaron que había una inteligencia superior dentro de ellas.
  2. - Todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y reacciones los que crearon su enfermedad.
  3. - Todas decidieron reinventarse a sí mismas para llegar a ser otras.
  4. - Por último, durante el periodo en que intentaban meditar o imaginar en qué querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio.
Al cambiar nuestra forma de pensar podemos crear nuevos cableados en el cerebro y fortalecerlos con nuestro pensamiento. Cuando estamos de verdad concentrados o focalizados en un único pensamiento, el tiempo y el espacio pasan a un segundo plano y el pensamiento se convierte en la experiencia en sí, siendo más real que cualquier otra cosa; es en ese momento en que el cerebro rehace su cableado.

Por eso lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia es lo que nos define a escala neurológica.

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